¿Qué es la disfunción eréctil? Causas y Tratamiento
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Más o menos así suena en consulta la disfunción eréctil, “Es que…No se me levanta ¿sabes?” Uno de los problemas sexuales masculinos más habituales en la consulta de la sexóloga. Nuestro manual psiquiátrico, el DSM-V incluye la disfunción eréctil dentro de las disfunciones sexuales. La define como la dificultad de conseguir y/o mantener una erección durante la actividad sexual, o una reducción de la rigidez de la erección. A continuación te explicamos todo sobre las causas de la DE así como sus posibles tratamientos y soluciones.

 

Causas de la disfunción eréctil

Las causas de la disfunción eréctil pueden ser muy diversas, ya que el mecanismo fisiológico que permite la erección es complejo. Problemas vasculares, endocrinos o metabólicos pueden afectar la erección, además de hábitos como el tabaquismo, el consumo de algunos fármacos. Algunas de las causas más frecuentes son:

  • Enfermedad cardiovascular. No es sólo que los hombres con enfermedad cardiovascular puedan tener problemas de erección, sino que los problemas de erección se consideran un síntoma muy precoz de enfermedad cardiovascular. Dicho de otro modo: si comienzas a tener problemas con la erección, acude a tu médico para un chequeo.
  • Diabetes. Aproximadamente el 45% de los diabéticos tienen disfunción eréctil en diferente grado, debido a las afectaciones vasculares y metabólicas de la enfermedad.
  • Tabaquismo. Lo pone en las cajas de tabaco, fumar causa impotencia. Así de claro.
  • Depresión. A parte de que el libido es fácil que disminuya cuando se está deprimido, los fármacos antidepresivos y ansiolíticos causan dificultades en al erección.
  • Estrés emocional, laboral, familiar… si estás en modo supervivencia, tu cuerpo no está para el sexo. La respuesta sexual humana requiere de tranquilidad, cuanto más activado está el cuerpo, menos probabilidades hay de que fluya la excitación y por lo tanto haya una erección.
  • Edad. Todo envejece, el cuerpo va cambiando, y no podemos esperar que el dese, la excitación y la capacidad física sea exactamente la misma con 20 que con 70.

Muchas de los problemas de impotencia masculina de causa orgánica no se pueden solucionar. Si la diabetes ha causado daños vascular o neurológico, recuperar la erección será inviable. ¿Renunciamos entonces a una vida sexual gratificante, placentera y satisfactoria? No necesariamente. Afortunadamente se puede construir una vida sexual plena y placentera más allá de un pene en erección y del coito.

La terapia sexual en estos casos se centra en aprender a aceptar la pérdida de la erección, eliminando ciertos mitos sexuales, y cambiando algunas actitudes. A partir de ahí se puede construir de nuevo unas relaciones sexuales que sean gratificantes y satisfactorias… La colaboración de la pareja, si existe, es fundamental para lograrlo.

 

La cultura del porno y la disfunción eréctil

El matrimonio se consuma con un coito. Cuando hablamos de nuestra “primera vez” -básicamente en personas heterosexuales- queremos decir “la primera vez que la metes”, o “que te la meten”. La mayoría de parejas finalizan sus relaciones con el coito, que es el sexo porque, como todo el mundo sabe, el resto, son preliminares, una especie de placer de segunda o un peaje.

Esta idea que reduce el sexo a la penetración implica para muchos hombres la obligación de “cumplir” o “dar la talla”. O lo que es lo mismo, si el coito es lo más importante de la relación sexual, debo tener una erección para cumplir. Si no la tengo, es un fracaso, algo que no funciona, algo que no puedo hacer. Me siento, y soy, impotente sexualmente hablando.

Si a esto le sumamos que la forma en que “uso” la erección, o performance sexual, es fuente de autoestima y virilidad, tenemos un cóctel perfecto para promover y mantener problemas de disfunción eréctil.

 

¿Qué otros mitos contribuyen a la aparición y mantenimiento del problema?

  • La erección debe tener la misma rigidez desde el principio de la relación sexual hasta el final. Lo más habitual es que mientras se hace un cunnilingus la erección baje a pesar de seguir excitado, por ejemplo. Y luego vuelve a ponerse más dura si se estimula directamente. Y es normal que esto ocurra.
  • La sensibilidad del pene no depende de la erección. Ni el orgasmo ni la eyaculación tampoco. O sea, que aunque no se tenga erección por la razón que sea, no se pierde la capacidad de sentir placer (excepto si hay lesión medular que afecte la sensibilidad).
  • La penetración no es la mejor forma de que la mayoría de las mujeres lleguen al orgasmo. Y aunque así fuera, hay muchas otras formas de lograrlo, es una cuestión anatómica.  

… Y no, tampoco depende de empotrar más o menos tiempo.

 

Terapia sexual para la disfunción eréctil

El peso cultural y simbólico del coito y la erección es tan potente, que cuando a un hombre le comienza a fallar la erección, es fácil que toda la esfera sexual puede llegar a ser un problema. Y sí, el sexo oral está bien… “pero eso son preliminares”. Y, claro, puedo usar la manos para proporcionar placer… pero “ya no soy tan hombre como antes”, porque además no puedo satisfacer o cumplir con mi pareja “como es debido”. Incluso a la larga, si los problemas de erección duran en el tiempo, se puede llegar a evitar cualquier acercamiento sexual a la pareja para evitar lo que se teme. Y si no se tiene pareja, se evita el buscarla. Por si acaso.

El sexo es una especie de examen a superar, y en general los exámenes causan ansiedad, sobre todo si hay antecedentes de suspenso. Incluso en la masturbación puede comenzar a aparecer el problema si se usa como “entrenamiento” para las relaciones con otras personas, ya que la atención se desplaza desde el placer hacia el rendimiento.

La terapia sexual para el tratamiento de la disfunción eréctil es adecuada para hombres de cualquier edad, ya que los aspectos psicológicos del problema son parecidos. A pesar de esto, la disfunción eréctil en jóvenes es menos frecuente. En muchas ocasiones el problema comienza con un gatillazo, algo que puede suceder de forma habitual (por ejemplo con una nueva pareja, si se ha consumido alcohol u otras drogas) y que, debido a la presión por “cumplir”, se convierte en problema.

Durante la terapia sexual, al disminuir la ansiedad y la presión por “cumplir”, la erección se recupera de manera espontánea.

En conclusión, el miedo a fracasar, la ansiedad ante las relaciones sexuales, la frustración, la autoestima cuestionada, así como una sexualidad centrada en el rendimiento, y no en el placer, están presentes en los hombres que la sufren. Existen tratamientos naturales y remedios para la disfunción eréctil, pero siempre es mejor acudir a la consulta de un especialista para intentar resolver el problema desde un punto de vista clínico.

Por eso, independientemente de si la causa originaria de la disfunción sexual es orgánica o no, siempre hay un componente psicológico y emocional, que podríamos denominar disfunción eréctil psicológica, que puede ser tratado y mejorado en psicoterapia sexual.

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