Son muchas las mujeres que tienen mejor sexo a partir de los 50 años, cuando la confianza en sí mismas y la experiencia ayudan a elegir mejor el quién, el qué y el cómo. 

Menopausia, del griego men (mes) y pausis (pausa)

La menopausia es el cese de la capacidad reproductiva de la mujer, es decir, la desaparición de la menstruación. Lo más habitual es que tenga lugar entre los 49 y 59 años. La etapa donde se suceden todos estos cambios es el climaterio, que puede durar entre seis y trece años.

A pesar de ser una etapa de la vida y la sexualidad normal y natural para la mujer, en los últimos años hemos asistido a una progresiva patologización y medicalización de todo lo relacionado con la menopausia. Probablemente tenga mucho que ver la consideración tan negativa del envejecimiento en una sociedad y cultura donde la juventud parece el único modelo válido para experimentar la vida, y también la sexualidad.

Aún así, del climaterio puuede ser una etapa de crecimiento y realización personal, y también sexual. Son muchas las mujeres explican que tienen mejor sexo a partir de los 50 años, cuando la confianza en una misma y la experiencia ayudan a elegir mejor el quién, el qué y el cómo.

Sexo y menopausia

La menopausia se produce porque los niveles de estrógenos y progesterona disminuyen con el paulatino cese de la función ovárica. Como decíamos, esta bajada de hormonas femeninas tienen importantes consecuencias en la vulva y vagina: la piel vaginal se hace más fina, el útero disminuye su volumen, y los labios mayores y menores también se reducen.

Otros síntomas de la menopausia son los sofocos, sudores nocturnos, cambios emocionales, etc., que van a influir en la calidad de vida de la mujer en general, y en su vida sexual en particular.

Dependiendo de la actitud hacia el sexo de la mujer, y de cómo sea la relación de pareja -en caso de que exista- las consecuencias de estos cambios en las relaciones sexuales serán más o menos importantes. Los problemas más comunes en este momento son deseo sexual bajo, y el dolor genital durante las relaciones. En muchas ocasiones lo primero es consecuencia de lo segundo. Con algunas estrategias sencillas podemos prevenir ambos.

Cambios en la percepción de la imagen corporal

Uno de los aspectos que puede influir en esta etapa es la imagen corporal. Los cambios corporales que a veces se dan en el climaterio -ganar peso, cambio en la distribución de la grasa…- no siempre son fáciles de aceptar y cuesta adaptarse a ellas. Un estilo de vida saludable, hacer actividad física, llevar una alimentación adecuada y un buen descanso contribuirán a llevar mejor estos cambios, a regular las hormonas, y en consecuencia mantener una imagen positiva de una misma…independientemente de tu peso o tu talla. 

Cambios en los genitales

Los cambios a nivel genital -sequedad vaginal, la disminución o aumento de la sensibilidad-  pueden hacer a algunas mujeres más sensibles a infecciones. Vemos a mujeres en consulta que han pasado meses, incluso años, encadenando infecciones y tratamientos vaginales que comenzaron a limitar el placer en sus relaciones sexuales, y que acabaron afectando a su deseo sexual. 

Los cambios hormonales pueden implicar debilidad del suelo pélvico, que también puede repercutir en la sensibilidad y en la capacidad de alcanzar el orgasmo.

Aquí hay varias cosas que podemos recomendar:

  • Lubricante. Recomendable siempre, imprescindible durante el climaterio. Puede ser de base acuosa -más hidratante-, de base siliconada -larga duración-, o base oleica. Las bases oleicas, como por ejemplo el aceite de pompeya, a parte de lubricar bien, hidratan y nutren la piel (recuerda: son incompatibles con preservativos).
  • Si duele, no toques, no lo uses. Parece una obviedad, pero cuando hablamos de relaciones sexuales no lo es tanto para muchos. A veces el coito es doloroso, ya sea porque todavía se está recuperando de alguna infección, o sencillamente por la sequedad vaginal severa. Afortunadamente el órgano sexual más importante es el cerebro, y el más grande, la piel. Como siempre, hay placer más allá de la penetración.
  • Usa un vibrador. La vibración mejora el riego sanguíneo de la zona a nivel superficial, de manera que puede contribuir a mejorar la mucosa vaginal y la musculatura perineal.
  • Si has perdido sensibilidad en el clítoris, o incluso si lo tienes retraído, prueba los succionadores. Se trata de un aparatito que estimula el clítoris sin tocarlo directamente mediante succiones intermitentes e impulsos…Difícil de explicar, pero muy efectivo y eficaz.
  • Masturbarse es una de las mejores maneras de (re)conocer tu cuerpo, sobretodo en un proceso de cambio como es la menopausia. El orgasmo es la mejor gimnasia para tu suelo pélvico.
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