El vaginismo es una contracción involuntaria e inconsciente de la musculatura pélvica que impide la penetración o la hace muy dolorosa. A pesar de ser el gran desconocido en nuestras consultas sobre terapia sexual, es uno de los problemas sexuales más frecuentes en mujeres. 

Sus causas pueden ser diversas, pero el resultado es el mismo: una dificultad para disfrutar de relaciones sexuales placenteras, y una incapacidad para realizar la penetración y/o el coito. La buena noticia es que tiene solución, y como en otras ocaciones, el terapia combinada entre psicólogo y fisioterapeuta es la clave.

A pesar de que las causas del vaginismo pueden ser bien distintas, las mujeres que lo sufren suelen describir comúnmente su problema con un “Es que…no me entra…”. Es una descripción corta pero con grandes repercusiones en la autoestima de quién la sufre y sus parejas.

Este problema tiene consecuencias  a nivel personal, como disminuir la autoestima, sentimientos de inadecuación sexual… pero sobretodo miedo. Miedo al dolor, al rechazo de la pareja por no poder “dar” algo que es “normal”.

El resultado es una vida sexual limitada, y probablemente dificultades también en la relación de pareja. Pero… adivina! Tiene solución. Tienes todos los detalles sobre el vaginismo y su tratamiento en este blog. Si prefieres informarte sobre las terapias individuales, visita el perfil de nuestra sexóloga Noemi.

 

¿Qué es el vaginismo?

 

El vaginismo es una contracción involuntaria e inconsciente de la musculatura pélvica que cierra la vagina provocando dolor, escozor, o ardor durante la penetración, o bien la impide por completo. La consecuencia son relaciones sexuales insatisfactorias que, si el problema no se trata, acaba por disminuir el deseo sexual y deteriorar las relaciones de pareja.

 

Es habitual diferenciar entre dos tipos de vaginismo:

  • Vaginismo primario, cuando nunca se ha podido disfrutar de penetración sin dolor. Es habitual en estos casos que la mujer no haya podido usar nunca tampones, ni introducir sus propios dedos en su vagina, y que ya en la primera revisión ginecológica surja el problema al intentar colocar el especulum.
  • Vaginismo secundario. En este caso la mujer ha podido disfrutar de su vagina sin problemas durante un periodo de su vida y a partir de un determinado momento se inicia el problema.

 

vaginismo problema sexual

 

Las causas del vaginismo

 

Las causas del vaginismo pueden ser físicas o psicológicas y su severidad puede variar entre mujeres.

Como en otras disfunciones sexuales masculinas, resulta complicado diferenciar de forma nítida las causas físicas/fisiológicas de las psicológicas. Muchas veces la aparición de las físicas puede ir acompañada de un impacto emocional importante, como por ejemplo sufrir una episiotomia durante el parto; o bien las psicológicas acaban por provocar problemas físicos, como una contractura muscular.

Causas físicas del vaginismo

Entre las causas físicas más frecuentes encontramos:

  • Parto instrumentalizado, episiotomia
  • Cirugías en la zona pélvica
  • Accidentes o traumatismo que involucre la musculatura pélvica
  • Algunas enfermedades o patología ginecológica
  • Experiencias sexuales traumáticas, como puede ser una violación o abuso

 

Causas psicológicas del vaginismo

Las causas psicológicas pueden ser:

  • Deterioro o conflicto de la relación de pareja
  • Actitud negativa hacia el sexo
  • Educación sexual pobre
  • Experiencias sexuales traumáticas

 

La emoción del vaginismo: el miedo

 

El miedo es una emoción básica cuya función es protegernos ante un peligro o una amenaza. En el vaginismo la musculatura pélvica se contrae de forma involuntaria e inconsciente ante la posibilidad de ser penetrada. Podríamos convenir, que en definitiva se está defendiendo de algo que se percibe como amenazante o potencialmente peligroso, en este caso de sufrir dolor, o sentirse agredida.

 

 

Basta con que en una ocasión haya habido alguna molestia o dolor para generar una expectativa negativa que provocará tensión en la musculatura del suelo pélvico para protegerse. Esta tensión también dificultará la respuesta sexual fluya, disminuirá la lubricación, e incrementará la sensación de ardor o escozor. Y así el vaginismo, si no se trata, será cada vez más grave, y las relaciones estarán más limitadas, hasta impedir completamente la penetración.

 

Por otro lado, la educación sexual que reciben muchas mujeres no sólo es deficitaria, sino que promueve el desconocimiento del cuerpo, los tabús sexuales, y en consecuencia el miedo. Miedo al embarazo, miedo a contraer enfermedades de transmisión sexual, miedo a que duela…

 

Tratamiento del vaginismo con psicoterapia y fisioterapia

 

Una estrategia combinada entre la psicosexóloga y la fisioterapeuta especializada en suelo pélvico suele ser lo más efectivo y rápido para solucionar el problema del vaginismo.

 

¿Qué hacemos en psicoterapia?

 

La terapia para el vaginismo también es personalizada para cada paciente. No es lo mismo un vaginismo primario en una mujer joven que se inicia en las relaciones sexuales coitales, que una mujer madura en la que el vaginismo es consecuencia de una agresión sexual; o una mujer que ha disfrutado de unas relaciones satifactorias sin penetración durante años y el problema surge al querer quedar embarazada.

 

Por lo general, el objetivo de la terapia es que la mujer recupere su vagina para usarla y disfrutarla como quiera, y disfrutar de las relaciones sexuales que elija con placer y satisfacción. La forma de conseguirlo será diferente en cada caso, ya que cada mujer vive el problema de una manera única, y requerirá un tratamiento diferente y personalizado.

 

 

¿Qué hace la fisioterapeuta del suelo pélvico?

 

La especialidad dentro de la fisioterapia que se dedica al suelo pélvico es la pelviperineología. La visita cuando hay vaginismo incluye una historia clínica detallada y una exploración para valorar el estado de la musculatura pélvica y la posible causa del vaginismo. En función de la exploración pautará el tratamiento más adecuado en cada caso.

Suelen ser la fisio la que instruye en el uso de los dilatadores, elemento terapéutico casi imprescindible. Se trata de unos cilindros de pyrex o plástico de diferentes tamaños que sirven para ir reeducando la musculatura y la vagina a relajarse durante la penetración.

 

Información adicional sobre el vaginismo y el dolor durante el coito

Esperemos que te haya sido útil esta información. En caso de dudas o preguntas, puedes reservar una consulta o unirte a nuestro grupo de sexualidad femenina.

 

 

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