anorgasmia-femenina
Anorgasmia femenina ¿mito o realidad?
3 (60%) 2 votes

La anorgasmia es la imposibilidad de alcanzar un orgasmo al margen de recibir la estimulación adecuada. Si no consigues llegar al orgasmo o no consigues que tu pareja llegue, estás en el lugar adecuado, sigue leyendo.

La anorgasmia está considerada una de las disfunciones sexuales femeninas más comunes. De hecho, el manual psiquiátrico DSM-V reconoce este diagnóstico del orgasmo femenino como un trastorno psiquiátrico.

Los problemas más comunes por los que los hombres acuden a consulta sexológica suelen ser la disfunción eréctil (no se me levanta) y la eyaculación precoz (me corro demasiado rápido). Esta alteración funcional en las mujeres son la falta de deseo sexual (no me pongo), el vaginismo y la dificultad para llegar al orgasmo (no me corro o me cuesta correrme).

 

Tipos de anorgasmia femenina

Podríamos agrupar la la supuesta anorgasmia femenina en diferentes tipos, has de saber que es uno de los problemas sexuales que más frecuentemente vemos en consulta.

  • Anorgasmia Primaria: Nos encontramos con mujeres que no han sentido nunca un orgasmo
  • Anorgasmia Secundaria: En este caso coincide con las que, aunque eventualmente lo puedan llegar a sentir, les cuesta mucho volver a experimentarlo en sus prácticas heterosexuales habituales. Muchas no solo no conocen el camino, sino que a veces ni siquiera conocen el destino.
  • Anorgasmia Absoluta: Nos encontramos ante la incapacidad de poder llegar a obtener un orgasmo ya sea por uno mismo o con un compañero sexual.
  • Anorgasmia Relativa: Se da en mujeres que solo pueden llegar a alcanzar el orgasmo pero de una forma determinada. Te recomiendo que leas nuestro post orgasmo clitoriano o vaginal. 

 

La anorgasmia femenina: dímelo con estadísticas

El 54% de las mujeres reporta que nunca o con poca frecuencia llega al orgasmo con su compañero. Es decir que, según el manual, el 54% de las mujeres heterosexuales sufre anorgasmia femenina.

De las mujeres con pareja estable, el 43% nunca o casi nunca tienen un orgasmo con su compañero, porcentaje todavía más dramático en mujeres solteras, ya que la supuesta anorgasmia asciende al 60% en esta población.

Las que no han tenido nunca un orgasmo durante el coito son el 14%, y un 6% adicional de la población femenina no están seguras de que si han tenido un orgasmo alguna vez en su vida o no.

Repetimos: el manual psiquiátrico DSM-V reconoce este diagnóstico del orgasmo femenino como un trastorno psiquiátrico.

Entonces, ¿será que la mitad de las mujeres son unas locas frígidas?

 

El coito con penetración es la práctica sexual habitual y la menos placentera para las mujeres

Hacer el amor, tener sexo, follar, echar un kiki, un metesaca, mojar, empotrar… Estos son algunos de los términos con los que la gente se refiere a tener sexo. El resto de prácticas sexuales se suelen considerar preliminares o prolegómenos, como si formaran parte de una estirpe inferior o fase previa a lo ‘relevante’. Tendría sentido si sólo tuviésemos en cuenta que en gran parte del mundo animal, la sexualidad tiene una función principal: la reproducción de la especie. No obstante, cuando en humanos el sexo es recreativo, y no solo procreativo, seguimos considerando al coito como la práctica heterosexual por defecto.

Curiosamente, y a pesar de que el coito sea la práctica sexual más prototípica en parejas heterosexuales, solo el 8% de las mujeres consiguen tener orgasmos a través del coito exclusivamente con penetración (frente al 95% de los hombres). El 92% restante de las mujeres, o sea, la vasta mayoría, necesitan echarse una mano (literalmente con estimulación clitorideana o con otros tipos de estimulación).

Entonces, si solo el 8% de mujeres se corre con penetración vaginal exclusiva y la mitad casi nunca alcanzan el orgasmo durante el coito.

¿Qué le pasa a las mujeres? ¿están biológicamente menos preparadas para correrse?

¿Qué es lo que nos aleja del placer en comparación con el sexo de Adán?

 

orgasmo-femenino

 

Los factores que contribuyen a la anorgasmia: hablemos de orgasmos en mujeres

Aquí va una tanda de spoilers para desmontar el mito del orgasmo femenino y entender mejor por qué no te/no se llega al orgasmo femeninoAnticipamos que a muchos y muchas os van a sorprender. La información puede ser el precio a pagar por disfrutar mejor de tu sexualidad, a solas o con el otro. Siempre estás a tiempo de hacerlo como tus abuelos.

 

El 90-60-90 de la anatomía genital

La distancia entre el clítoris y el tracto urinario (que no vagina) predice si es más fácil poder alcanzar el orgasmo. La mayor parte de las mujeres que tienen facilidad para tener orgasmos exclusivamente a través de la penetración tienen el clítoris y la uretra más cerca que las que no.

 

‘Las mujeres lesbianas llegan al orgasmo significativamente más veces que las mujeres heterosexuales. ¿El error está en el cuerpo o en el tipo de práctica?’

 

Hay vida más allá del coito: lesbianas, poluciones nocturnas y paraplegias

A pesar de los datos desoladores que hemos ido presentando, el 90% de las mujeres sí llegan al orgasmo con otros tipos de prácticas al margen del coito. Por ejemplo, las mujeres lesbianas reportan orgasmos un 75% de las veces que practican sexo. Las mujeres heteros solo un 62% de las veces. Por lo tanto, quizás los juegos preliminares sean más útiles de lo que parecen. Los orgasmos nocturnos nos brindan un gran ejemplo de que la estimulación directa de los genitales no es necesaria para disfrutar del clímax. Del mismo modo, paraplégicos y tetraplégicos son también capaces llegar al orgasmo a través de la estimulación de otras zonas erógenas que no exclusivamente a través de los genitales, ya que cualquier parte de la piel que reciba sensación es potencialmente erógena.

 

Eufemismos que esconden tabúes

Llegar y alcanzar el orgasmo son expresiones que ya denotan la finalidad que se le atribuye al momento del clímax en el acto sexual. ¿Es que antes no se llega o no se alcanza placer? Otra forma de referirse al orgasmo es correrse, venirse. Al margen de que su uso sea más vulgar -que no por ello menos común-, correrse hace referencia a la acción en sí, a la naturaleza no controlable y a la vez reflexiva del momento orgásmico.

 

‘las mujeres reportan mentir por compasión a su compañero/s sexual/es cuando no se han corrido en un 67% de las ocasiones.’

 

Mentiras arriesgadas

Según las estadísticas, las mujeres reportan mentir por compasión a su compañero/s sexual/es cuando no se han corrido en un 67% de las ocasiones. Los hombres estiman que solo les deben haber mentido un 20% de las veces. Qué sucede el 47%, o sea, con la mitad de las veces restantes? Que mayoritariamente hay una ausencia de feedback, con lo cual, ninguno de los dos puede descubrir los caminos que les llevan a Roma.

 

Tu erección no tiene por qué implicar que haya coito con penetración. Ni tan solo tiene por qué acabar en orgasmo o eyaculación. Lo sé, el porno te ha jodido la mente. Acéptalo y crece. Y si todavía te resulta complicado, vuelve a las estadísticas de arriba. Algunos de los estudios valen la pena.

 

Si él se corre rápido y ella no se corre, vuestro modelo de interacción sexual seguramente sea sexista aunque no os lo parezca. Es lo más común y lo sabemos. Ella probablemente necesite otro tipo de estimulación y él menos de esa misma. En el momento en que se pueda hablar y actuar en consecuencia, el equilibrio anda cerca.

 

orgasmo-femenino

 

 

¿Los hombres no saben porque no quieren saber o porque no saben hacerlo mejor?

El 90% de los hombres aseguran que les importa que la mujer sienta placer. Por lo tanto, si ella no alcanza orgasmos, a priori deberíamos descartar un problema de interés por parte de él. Consideramos estos casos como una praxis conjunta no adecuada. Por eso, que ella conozca bien su cuerpo y que haya feedback durante la práctica sexual, es especialmente útil como camino hacia la solución.

El tipo de práctica sexual es clave y no es generalizable ni siquiera con la misma persona.

No a todos nos gusta lo mismo. Los que presumen de buenos amantes es que todavía no han encontrado la persona con la que su experiencia previa se ve desarmada. O quizás podría ser que sí pero que no lo sepan.

Espero que haya quedado más claro que todavía queda un largo camino por recorrer para alcanzar la igualdad de género en cuanto al orgasmo. Muchos de los tipos de ‘anorgasmia’ en mujeres tienen solución. El tipo de movimientos, posiciones, velocidades, lugares a estimular, respiraciones, el tipo de juego erótico, fantasías y su momento, el tipo de comunicación y prácticas individuales, son algunos de los factores que se tienen en cuenta a la hora de trazar la hoja de ruta para ampliar los recursos de placer.

Ya que cada cuerpo y pareja son un mundo, si necesitas un plan a medida para disfrutar más de tu sexualidad podemos estudiar tu caso en particular y empezar a abrir nuevos espacios de placer para empezar a combatir la anorgasmia en las mujeres.

 

¿Empezamos? Contáctanos y pregunta sobre tu caso en concreto sin compromiso.

Comments are closed.